Márgara la Gallega Rebelde
Cuando Márgara escribió lo que voy a reproducir a continuación, eran tiempos oscuros para las mujeres, carentes prácticamente de los derechos que hoy consideramos normales, como por ej, el derecho al voto. De ahí la importancia de lo que transcribo que describe a una mujer convencida y valiente.
"Algunos hombres, zafios y egoistas, en su propósito de abarcarlo todo, no perdonan medio de censurar a la mujer, que, con conciencia y espìritu amplio y refinado, pretende capacitarse en el por ellos mal llamado problema laberíntico, cuando se trata de conocimientos precisos y de suma importancia en materia social.
Toda la pasión y el fuego de sus elucubraciones tiende a conseguir la frivolidad de la mujer, a no localizar los ímpetus de frenesí que fuertemente se manifiestan en los primeros años de su vida, en una palabra, su fin no parece ser otro que estrujarla en flor, deprimirla, envilecerla, para luego tener que echarla en cara.
Mas no por eso vamos a acobardarnos las que tan malévolas intenciones comprendemos en el elemento masculino, porque en nosotras hay muchos deberes que cumplir, para los que se necesita una educación muy refinada y entre lo que descuellan tres grandes etapas, tan necesarias y de tanta importancia que, si ellas no existiesen podríamos afirmar que todos los esfuerzos del universo(....) Ahora bien, existen infinidad de padres que, resumiendo sus deberes en que sus hijas reciban unas nociones de costura a la que añaden unas cuantas recetas culinarias, creen que esa joven ya está capacitada para el desempeño de la ardua empresa que sobre sus hombros descansa(...)...Si grandes desvelos requiere la educación femenina, más basta y profundamente cuidada debe ser la que los padres inculquen a sus hijos, los que una vez desposados y pese a la variedad de caminos que abre el mundo a sus actividades, no dejan por eso de necesitar el influjo beneficioso del númen que, como ellos es también un ser superior: la mujer." -Artículo publicado en la revista Crisol de Montevideo en 1923